"Un libro aberto é un cerebro que fala; pechado, un amigo que agarda; esquecido, un alma que perdoa
destruído, un corazón que chora" Proverbio indú

viernes, 30 de septiembre de 2011

DE NOVO XUNTOS


O traballo de organización propio de principios de curso non nos permitiu ata agora fixar a primeira reunión do noso club de lectura. Pero xa é tempo de reunirnos a ler e falar de libros, así que...
PRIMEIRA REUNIÓN DO TRASNO NA REDE o martes 11 de outubro ás 18.10. Difundídeo entre os compañeiros de 3º e 4º de ESO para ampliar o grupo.

lunes, 2 de mayo de 2011

O DIARIO DE ANA FRANK

Pechade os ollos por un só momento e dicídeme que vedes... negro, non sí?
Agora pechádeos de novo, que vos transmite esa cor que estades a ver? Talvez represente escuridade, ou dor, ou medo, ou morte ou, talvez, simplemente, nada...
Para rematar, imaxinade todo iso sen pechar os ollos, na vida real, se é que a iso se lle pode chamar vida, claro...
Nós só o imaxinamos, ela viviuno...

Ana Frank



Ana Frank... o seu nome debera de terse perdido no tempo, na crueldade dun tempo escuro, como tantos outros o fixeron... Porén, foi o seu mellor compañeiro nos seus últimos anos  quen  conseguiu que isto non sucedese, mais, quen foi este inesquecíbel amigo? O seu DIARIO.
Un diario que nos transmite as confesións íntimas dunha nena xudea que non puido vivir,  confesións que son agora desveladas para que os sentimentos dunha nena entrelazados coa desgraza que foi a Segunda Guerra Mundial ensinen ao mundo que cada persoa merece unha vida chea de cores como un lenzo e non un triste ollar negro...
Ogallá algún día o mundo deixe de imaxinar en negro e esperte, abrindo os ollos, para sempre!

jueves, 21 de abril de 2011

POEMAS DE XUÑO E XANEIRO: ABRIL

Este mes en "Poemas de xuño e xaneiro" non vos deixamos un poema, xa que, nesta ocasión, queremos que leades este texto de García Lorca e que digades qué vos parece, mais, tranquilos, no mes de maio voltaremos con novas composicións líricas!

Federico García Lorca

Medio pan y un libro
Alocución de Federico García Lorca al pueblo de Fuente Vaqueros (Granada) en septiembre de 1931:

"Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. «Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

"Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

"No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

"Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

"¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia , alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

"Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz".